La talla de un judogi se elige primero según tu estatura en centímetros, que es como etiquetan muchas marcas (150, 160, 170…). Después se corrige según el peso y la complexión, y se deja un pequeño margen si el algodón no viene preencogido. Un judogi bien elegido cubre las muñecas con los brazos estirados, llega a medio muslo y deja libres los tobillos.
Tabla orientativa de tallas de judogi
Las tablas cambian de una marca a otra. Unas etiquetan en centímetros. Otras usan una escala numerada que empieza alrededor del 0. La tabla siguiente da una correspondencia media para las etiquetas en centímetros. Sirve como punto de partida, no como norma.
| Tu estatura | Etiqueta recomendada | Si pesas más que la media |
|---|---|---|
| 100 a 110 cm | 100 o 110 | 110 o 120 |
| 110 a 125 cm | 120 | 130 |
| 125 a 135 cm | 130 | 140 |
| 135 a 145 cm | 140 | 150 |
| 145 a 155 cm | 150 | 160 |
| 155 a 165 cm | 160 | 170 |
| 165 a 175 cm | 170 | 180 |
| 175 a 185 cm | 180 | 190 |
| 185 a 195 cm | 190 | 200 |
| más de 195 cm | 200 o más | consulta la tabla de la marca |
La columna de la derecha importa más de lo que parece. Un judoca de 172 cm y 90 kg va sobrado de largo en un 180, pero se ahoga de hombros en un 170. Muchas veces decide la complexión. Cuando la marca ofrece cortes «slim» o «amplio», lee su propia tabla antes de pedir.
Medir antes de comprar
Comprobar tres medidas evita la mayoría de las devoluciones. Pide ayuda, porque uno mismo mide mal sus propios brazos.
El largo de la manga
Con los brazos estirados hacia delante, la manga tiene que llegar a la muñeca o quedarse justo por encima. Si es demasiado corta, el rival te agarra el antebrazo desnudo y pierdes la ventaja de un agarre limpio de manga. Si es demasiado larga, te cubre la mano y molesta a tu propio tsurite (la mano que levanta). En la tienda, ponte la chaqueta, crúzala y estira los brazos: es la única prueba fiable.
La chaqueta
El bajo de la chaqueta tiene que cubrir los glúteos y llegar más o menos a medio muslo. Las solapas deben cruzarse con claridad a la altura del abdomen, sin dejar el pecho abierto cuando te inclinas. Si la chaqueta se abre en la primera caída, es demasiado estrecha.
El pantalón
De pie, el bajo del pantalón tiene que quedarse un poco por encima del tobillo. Un pantalón que arrastra por el suelo provoca caídas tontas, sobre todo en los niños. La cintura se ajusta con un cordón: comprueba que sea lo bastante largo para hacer un nudo firme.
El encogimiento: qué margen dejar
Un judogi de algodón clásico encoge, sobre todo en los dos o tres primeros lavados. Las mangas y el pantalón se acortan más que la chaqueta en su conjunto. Hay tres casos.
- Judogi preencogido: compra tu talla real, apenas cambiará.
- Judogi no preencogido: elige una talla más si estás entre dos y lávalo en frío las primeras veces.
- Judogi de competición homologado: las tolerancias son estrictas, así que compra tu talla exacta según la tabla del fabricante.
El lavado cuenta tanto como la compra. Un judogi perfecto el día que lo estrenas puede quedarse corto tras un paso por la secadora. Las buenas prácticas están en nuestro artículo sobre cómo lavar un judogi sin estropearlo.
Niños: comprar para la temporada, no para tres años
Muchos padres compran dos tallas más para que «dure». Es un error. Un niño de seis años con un judogi demasiado grande pisa el pantalón y le agarran por unas mangas que cuelgan. Además se pasa la clase cerrándose la chaqueta. Una sola talla más, con las mangas remangadas una vuelta, es lo razonable.
Para la primera clase basta con un judogi sencillo de algodón ligero. Los niños cambian de talla deprisa y la cuestión del gramaje solo aparece al cabo de unas temporadas. Si estás empezando, nuestro artículo sobre la edad para empezar judo te dará referencias útiles. Los gastos de la primera temporada se repasan en cuánto cuesta el judo.
Adultos y competidores: la talla cambia el combate
Para un adulto, el judogi deja de ser solo una cuestión de comodidad. Una chaqueta ajustada da menos agarre al rival, algo que cuenta en cuanto el randori se pone serio. Por el contrario, una chaqueta demasiado estrecha limita la amplitud de los hombros y te impide entrar bien bajo el rival en un seoi-nage.
En competición oficial, el judogi tiene que respetar unos largos concretos de manga y pantalón, y algunos niveles exigen un modelo homologado. Los detalles están en las reglas del judogi azul y blanco. Si empiezas a competir, no hace falta invertir enseguida: un judogi de entrenamiento bien cortado sirve para los torneos de club.
Gramaje y corte: lo que cambia la talla percibida
El gramaje indica la densidad del tejido de la chaqueta. Un judogi ligero queda menos holgado y se seca rápido. Uno grueso, de tipo competición, cae más rígido y da la sensación de ser más pequeño con la misma etiqueta. El pantalón de los modelos gruesos también es más rígido en las rodillas. Para entender las diferencias entre gamas, nuestra guía de compra del judogi compara los tipos de tejido.
Quienes practican judo y BJJ preguntan a menudo si un solo uniforme sirve para los dos. En la práctica, el kimono de BJJ tiene un corte más pegado al cuerpo y mangas más estrechas. Un judogi en un tatami de jiu-jitsu ofrece agarres por todas partes.
Nuestro consejo antes de pedir
Pruébate un judogi en tienda al menos una vez, aunque después compres por internet. Apunta la marca, la etiqueta y cómo te queda tras tres lavados. Con el siguiente sabrás exactamente si eres un 170 o un 180 en ese fabricante y no volverás a equivocarte. Si tu club organiza un pedido conjunto, pide probarte el judogi de un compañero de tu misma complexión: es la prueba más clara que existe y no cuesta nada.