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Cómo lavar un judogi: temperatura, secado y malos olores

Por Equipo JutrackPublicado el 27 de octubre de 20265 min de lectura
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Para lavar un judogi, la regla cabe en pocas palabras: a 30 °C, del revés, sin suavizante y secado al aire libre. La secadora es la enemiga del algodón y la primera causa de que un kimono de judo se quede corto. Y se lava después de cada sesión, sin excepción, porque un judogi húmedo esperando en una bolsa se convierte en un problema de higiene para todo el tatami.

Por qué lavar el judogi después de cada entrenamiento

Un judogi absorbe tu sudor y el de tus compañeros. Roza contra un tatami por el que pasan decenas de pies descalzos al día. Los deportes de agarre conocen bien las infecciones de piel que se contagian por contacto, como algunas micosis. Llevar un judogi limpio a cada clase forma parte de la cortesía del judoca, igual que tener las uñas cortas. En este punto, los profesores hacen bien en ser estrictos.

Si entrenas dos días seguidos, dos judogis son mejor que uno lavado a toda prisa la noche anterior. El algodón grueso tarda en secarse. Un judogi todavía húmedo al salir hacia el club olerá mal a los quince minutos de esfuerzo.

Cómo lavar un judogi en la lavadora: los ajustes correctos

La temperatura

Con 30 °C basta para un judogi usado con normalidad. Subir a 40 °C de vez en cuando ayuda con uno muy sucio, a cambio de un encogimiento algo mayor. Por encima de eso te la juegas con la talla. Si compraste un judogi nuevo no preencogido con tu talla justa, lávalo en frío las primeras veces. Si lo cogiste algo grande contando con que encogería, un primer lavado templado lo ajustará. Nuestro artículo sobre tallas de judogi explica qué margen dejar.

El programa y el detergente

  • Dale la vuelta a la chaqueta y al pantalón para proteger el tejido y los bordados.
  • Programa de algodón delicado o sintético, con centrifugado moderado.
  • Detergente normal en dosis normal. Si te pasas, quedan restos que endurecen el tejido.
  • Nada de suavizante: recubre las fibras y acaba atrapando los olores.
  • Nada de lejía en un judogi azul. En uno blanco, a la larga amarillea el algodón más de lo que lo blanquea.

El caso del judogi azul

Un judogi azul nuevo destiñe. Lávalo solo las primeras veces o tus camisetas blancas acabarán de color celeste. Tras unos cuantos lavados, el color se estabiliza. Si tienes los dos colores para competir, las reglas del judogi azul y blanco explican cuándo se lleva cada uno.

El secado: donde todo se decide

El judogi se seca al aire libre, extendido en plano o colgado en una percha ancha. Evita doblarlo sobre una cuerda fina: la solapa se queda marcada y se seca mal en esa zona. La solapa es la parte más gruesa y la que retiene el agua durante más tiempo.

Al sol directo, un judogi blanco no corre ningún riesgo. Uno azul acaba perdiendo color, así que mejor a la sombra. El radiador funciona, pero endurece el algodón.

En cuanto a la secadora, la respuesta corta es no. Un solo ciclo con calor puede quitarle varios centímetros a las mangas. Si de verdad no tienes otra opción, un programa a baja temperatura con el judogi ya casi seco limita los daños.

Los olores que no se van

Un judogi que sigue oliendo después de lavarlo casi siempre tiene la misma historia: se quedó húmedo en una bolsa cerrada. Las bacterias tuvieron tiempo de instalarse en el grosor de la solapa.

Para recuperarlo, déjalo en remojo una hora en agua fría con un vaso de vinagre blanco y después lávalo como siempre. Un poco de bicarbonato en el tambor también ayuda. Si el olor vuelve a la sesión siguiente, lo que hay que cambiar es la rutina. Saca el judogi de la bolsa nada más llegar a casa, aunque no lo laves hasta el día siguiente.

La bolsa también necesita lavarse con regularidad. Una bolsa húmeda vuelve a contaminar un judogi limpio. Nuestra lista para preparar la bolsa de competición de judo incluye un compartimento separado para el judogi usado.

El cinturón que no se lava: ¿tradición o mala idea?

La tradición dice que el cinturón no se lava, para no «borrar» el trabajo acumulado. También se cuenta que los cinturones negros eran antiguamente cinturones blancos ennegrecidos por los años. Es una imagen bonita. Pero pertenece más a la leyenda que a la historia del sistema de colores de cinturones.

Nuestra opinión: un cinturón toca el tatami, las manos del rival y tu sudor. Se lava. No después de cada sesión, que sería inútil y lo estropearía rápido, sino con regularidad, a mano o en lavadora en frío dentro de una bolsa de red. Un cinturón nuevo y muy rígido también se suaviza al lavarlo, lo que facilita a los principiantes atar el cinturón de judo.

La regla del «nunca lavado» se sostiene como símbolo. No se sostiene como práctica de higiene en un club donde los niños comparten el mismo tatami.

Kimono de BJJ: mismos principios y alguna exigencia más

Los practicantes de jiu-jitsu brasileño pasan más tiempo en el suelo, con la cara contra el tatami. Su gi se lava con la misma rutina. Los pantalones de BJJ suelen ser más finos y los parches cosidos aguantan mal los lavados en caliente. La guía del kimono de BJJ detalla las diferencias de corte y de tejido.

El consejo para las familias

Compra un segundo judogi a partir de la segunda temporada si tu hijo entrena más de una vez por semana. No hace falta que sea nuevo: muchos clubes organizan intercambios de judogis de segunda mano al empezar el curso. Ganas la tranquilidad de tener siempre uno seco, y el primero se desgasta la mitad de rápido.

Preguntas frecuentes

¿A qué temperatura se lava un judogi?

A 30 °C para el uso diario, con un programa de algodón o delicado. Los primeros lavados de un judogi nuevo que no viene preencogido conviene hacerlos en frío.

¿Se puede meter un kimono de judo en la secadora?

Mejor evitarlo. El calor de la secadora encoge el algodón más que el propio lavado, sobre todo las mangas y el pantalón.

¿Por qué no se lava el cinturón de judo?

Es una tradición según la cual el cinturón guarda la huella del trabajo realizado. No tiene ninguna razón higiénica, y un cinturón que se usa en el tatami hay que lavarlo de vez en cuando.

¿Cómo quitar el mal olor del judogi?

Lavarlo después de cada sesión sin dejarlo en la bolsa, secarlo al aire libre y añadir un chorro de vinagre blanco al aclarado resuelve la mayoría de los casos.

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