Para atar el cinturón de judo, céntralo sobre el abdomen, da dos vueltas a la cintura, pasa una punta por debajo de las dos capas y cierra con un nudo llano. Bien hecho, aguanta un randori entero y deja dos puntas iguales que salen hacia los lados. Mal hecho, se suelta en el primer agarre.
Cómo atar el cinturón de judo, paso a paso
Tómate tu tiempo la primera vez, delante de un espejo si puedes. Al cabo de una semana lo harás sin mirar.
- Busca el centro. Dobla el cinturón por la mitad con las puntas alineadas. El pliegue marca el centro.
- Coloca el centro sobre el abdomen, un poco por debajo del ombligo, a la altura de los huesos de la cadera. No sobre el estómago: un cinturón demasiado alto sube durante el esfuerzo.
- Lleva las dos puntas a la espalda. Crúzalas a la altura de los riñones sin retorcer el cinturón y vuelve a traerlas por delante.
- Comprueba que queda plano. Las dos vueltas deben quedar superpuestas, sin torsión ni montarse una sobre otra. Las puntas que vuelven por delante deben tener la misma longitud. Si una sobresale diez centímetros más, vuelve al paso 2 y desplaza el centro.
- Cruza las puntas por delante. La punta derecha pasa por encima de la izquierda.
- Pasa esa punta por debajo de las dos capas, de abajo arriba. Tira hacia arriba: sale por encima del cinturón y la otra cuelga por debajo.
- Haz el nudo llano. Lleva la punta de arriba por encima de la de abajo, pásala por detrás y sácala por el lazo que acabas de formar.
- Aprieta en horizontal. Tira de las dos puntas al mismo tiempo, hacia la izquierda y hacia la derecha, no hacia abajo.
El resultado que buscas: un nudo compacto con dos puntas iguales que salen hacia los lados y caen un poco. Si ves una cruz limpia en la parte delantera del nudo, vas bien.
Por qué el nudo llano y no otro
El nudo llano (o nudo de rizo) tiene una propiedad útil: cuanto más tiras de las puntas, más se aprieta. No resbala bajo tensión. Es justo lo que necesita un cinturón que soporta agarres, caídas y volteretas durante una hora.
En competición, el reglamento de la IJF también pide un nudo llano, lo bastante apretado para que la chaqueta no se abra, y puntas de unos 20 a 30 cm. En el entrenamiento nadie mide, pero es una buena referencia.
Los errores más frecuentes
El nudo de vaca
Es el error número uno de los niños y los principiantes. Se cruza dos veces en el mismo sentido (derecha sobre izquierda y otra vez derecha sobre izquierda), y el nudo queda torcido, con las puntas colgando en vertical. Parece firme, pero se deshace en el primer randori.
La corrección cabe en una regla: el segundo cruce va en sentido contrario al primero. Derecha sobre izquierda, luego izquierda sobre derecha. Si las puntas apuntan hacia abajo con el nudo apretado, deshazlo y empieza otra vez.
Pasar la punta bajo una sola capa
En el paso 6, mucha gente mete la punta solo bajo la vuelta exterior. El cinturón aguanta unos minutos, luego las dos vueltas se separan y el nudo se abre. Comprueba con el dedo que la punta pasa bajo las dos capas.
El cinturón retorcido
Un cinturón retorcido en la espalda forma un bulto y se afloja. También molesta en el suelo, sobre todo en ne-waza de espaldas. Dedica dos segundos a alisarlo antes de hacer el nudo.
Las puntas desiguales
Vienen de un centro mal colocado en el paso 2. No es grave en sí, pero una punta muy larga se la agarra el rival y una muy corta se sale del nudo. Volver a centrar lleva diez segundos.
Consejos de entrenador
Con los niños pequeños funciona mucho mejor enseñar el nudo de frente y luego ponerse detrás del niño para guiarle las manos que dar explicaciones. Antes de los 7 u 8 años, las instrucciones habladas sirven de poco. La repetición lo hace todo. Un padre puede ayudar en casa las primeras semanas, pero el objetivo es que el niño se arregle solo en el dojo.
Un cinturón nuevo suele estar rígido y resbala. Se suaviza con el tiempo y el uso. Para que aguante mejor al principio, aprieta más el nudo y rehazlo en las pausas si hace falta. Evita lavarlo a alta temperatura: encoge y se deforma. Los consejos de cuidado del judogi, cinturón incluido, están en nuestra guía sobre cómo lavar el judogi.
Si tu cinturón es demasiado corto para dar dos vueltas con puntas suficientes, no improvises una sola vuelta. Cámbialo. La guía de tallas de judogi también da referencias para el cinturón.
Volver a atarse el cinturón en clase
Cuando el cinturón se suelta en randori, lo habitual es parar, girarse de espaldas al lado de honor del dojo y volver a atarlo con calma. En competición, es el árbitro quien indica cuándo arreglar el judogi. Atarse rápido forma parte de la etiqueta del dojo, igual que el saludo.
El mismo nudo sirve para todos los cinturones, del cinturón blanco al negro. El día que te ates un color nuevo, el gesto será el mismo. Para conocer el orden completo de esos colores, consulta la guía de los cinturones de judo y sus colores.
En el jiu-jitsu brasileño se ve a menudo el mismo nudo, con algunas variantes más apretadas que ciertos practicantes prefieren para el suelo. La progresión de grados es distinta, como explica nuestra guía de cinturones de BJJ.
Último consejo: aprende el nudo la primera semana y no dejes que nadie te lo haga. Un judoka que sabe atarse el cinturón solo gana cinco minutos en cada clase y, sobre todo, gana autonomía.