El sambo es un deporte de combate nacido en la Unión Soviética en los años veinte y treinta, construido a partir del judo, de las luchas tradicionales de la URSS y de métodos de defensa personal. Su nombre es un acrónimo ruso que significa «defensa personal sin armas». Si comparamos sambo vs judo, el sambo deportivo se parece mucho al judo, con luxaciones de pierna y sin estrangulaciones. El sambo de combate añade los golpes.
¿Qué es el sambo y de dónde viene?
Tres nombres aparecen en todas las historias del sambo. Vasili Oshchepkov había aprendido judo en Japón, en el Kodokan, y lo enseñó en la URSS. Víktor Spiridónov, antiguo militar, desarrollaba en paralelo un método de defensa personal sacado de varios estilos de lucha. Anatoli Jarlampíev, alumno de Oshchepkov, reunió esas aportaciones y peleó por su reconocimiento. El sambo se convirtió en deporte oficial soviético en noviembre de 1938.
El contexto político pesó mucho. El Estado buscaba un método útil para el ejército y la policía, y un deporte nacional que no debiera nada al extranjero. Oshchepkov fue detenido durante las purgas estalinistas y murió en prisión en 1937. Durante décadas, la historia oficial minimizó la parte japonesa del sambo y destacó en su lugar las luchas georgiana, armenia o tártara.
Para un judoka el parentesco se ve desde la primera clase. La misma chaqueta que se agarra, las mismas proyecciones de cadera y la misma lógica de desequilibrio que se describe en kuzushi, tsukuri y kake. La lucha dejó otra cosa: el gusto por los agarres a las piernas y los levantamientos, que han desaparecido del judo de competición.
Sambo deportivo y sambo de combate: dos disciplinas
Se confunden a menudo. No tienen las mismas reglas ni el mismo público.
| Sambo deportivo | Sambo de combate | |
|---|---|---|
| Golpes | No | Sí, con guantes y protecciones |
| Proyecciones | Sí | Sí |
| Luxaciones de brazo y pierna | Sí | Sí |
| Estrangulaciones | No | Sí |
| Público | Clubes, niños, adultos | Adultos, perfil MMA |
El sambo deportivo, también llamado sambo lucha, es el que se practica en la mayoría de los clubes y el que interesa a un judoka. El sambo de combate se diseñó para las fuerzas armadas soviéticas. Se parece mucho a las MMA y dio a conocer la disciplina gracias a luchadores como Fedor Emelianenko, que pasaron después a las grandes organizaciones de MMA, donde el judo también tiene su sitio. Existe además el sambo freestyle, creado en Estados Unidos, que permite sumisiones prohibidas en el sambo deportivo.
La indumentaria: kurtka, pantalón corto y zapatillas
La chaqueta se llama kurtka. Parece una chaqueta de judo más corta y más ceñida, con dos detalles que cambian el agarre. Unos refuerzos cubren los hombros. Sobre todo, el cinturón pasa por unas ranuras en los costados. No se sube y ofrece un agarre firme a la altura de la cintura, muy usado para arrancar al rival del suelo.
Debajo no hay pantalón largo. El sambista lleva un pantalón corto de lucha y unas zapatillas flexibles del color de su chaqueta. Cada combate enfrenta a un rojo y a un azul, y cada competidor debe tener los dos uniformes. Sin pantalón que agarrar, se coge directamente el muslo, la rodilla o el tobillo, y esa es una de las razones por las que el juego de piernas está tan presente.
El color del uniforme tampoco indica ningún grado. No tiene nada que ver con el sistema de cinturones del judo.
Las reglas del sambo deportivo
Las competiciones internacionales siguen las reglas de la FIAS (Federación Internacional de Sambo). Se gana por puntos o por victoria total, el equivalente a nuestro ippon.
La victoria total se consigue de dos maneras:
- proyectar al rival de forma clara sobre la espalda quedándose uno mismo de pie;
- hacerle abandonar con una luxación permitida de brazo o de pierna.
Una gran ventaja en el marcador también termina el combate (superioridad técnica), pero la diferencia exigida varía según el reglamento. El baremo de la tabla es el que usan las competiciones alineadas con las reglas internacionales. Las reglas cambian, así que comprueba la versión vigente antes de competir.
| Acción | El atacante cae | El atacante queda de pie |
|---|---|---|
| Proyección sobre la espalda | 4 puntos | Victoria total |
| Proyección sobre el costado | 2 puntos | 4 puntos |
| Proyección sobre el vientre, los glúteos o el hombro | 1 punto | 2 puntos |
| Inmovilización de 10 a 19 segundos | 2 puntos | |
| Inmovilización de 20 segundos | 4 puntos |
Las inmovilizaciones tienen un tope de 4 puntos en todo el combate. En cuanto a lo prohibido, el sambo deportivo excluye las estrangulaciones, las luxaciones de muñeca, las torsiones de talón y cualquier luxación aplicada de pie. Las luxaciones de rodilla en extensión y las de tobillo están permitidas.
Sambo vs judo: lo que cambia de verdad en el tatami
Lo que más sorprende a los judokas es la inmovilización. En judo, veinte segundos de osaekomi dan ippon. En sambo, una inmovilización da como mucho 4 puntos y una sola vez. Se controla para puntuar y luego se busca la luxación. El suelo es más móvil y está mucho más orientado a la sumisión.
La segunda sorpresa es el valor de los sacrificios. Un tomoe-nage (proyección en círculo) perfecto, que valdría ippon en judo, solo da 4 puntos en sambo porque el atacante cae con su rival. Por eso los sambistas prefieren las proyecciones en las que se quedan de pie y trabajan muchísimo el equilibrio al final del movimiento.
Las demás diferencias caben en pocas líneas:
- los agarres a las piernas están permitidos, mientras que el judo los penaliza desde los años 2010;
- las luxaciones de pierna están permitidas, mientras que el judo solo autoriza las de codo como juji-gatame (luxación en cruz);
- no hay estrangulaciones en sambo deportivo, mientras que el shime-waza forma parte del judo.
Para el detalle del lado del judo, las reglas del judo son la referencia.
Pasar del judo al sambo, y al revés
Un judoka que llega al sambo se siente en casa de pie durante los dos primeros minutos. Luego un rival se lanza a por su pierna y acaba en el suelo sin haberlo visto venir. Los tres frentes de trabajo son siempre los mismos: defender los agarres a las piernas retrasando la cadera, aprender a agarrar el cinturón por las ranuras de la kurtka y acostumbrarse a las luxaciones de pierna.
Esto último exige humildad. Una luxación de rodilla llega rápido y duele tarde. Durante los primeros meses abandona pronto, aunque creas que puedes salir, y consulta a un médico si un dolor de rodilla persiste.
En sentido contrario, el sambista que hace judo tiene que perder el reflejo de lanzarse a las piernas, o las penalizaciones se acumularán. A cambio gana un trabajo de guardia y de agarre de chaqueta más fino, útil en los dos deportes.
Nuestro consejo: si llevas unos años de judo y el suelo te frustra porque el árbitro os levanta demasiado pronto, prueba unas sesiones de sambo deportivo. Mantén el judo como base y toma del sambo lo que te falta, es decir, la defensa de piernas y la costumbre de terminar en el suelo con una luxación.