Judo vs lucha: la diferencia se resume casi siempre en dos cosas, la ropa y las piernas. El judoca lleva un judogi que agarra para proyectar y no puede atacar directamente las piernas en competición. El luchador combate en maillot, sin nada que agarrar, y en lucha libre el ataque a las piernas es el centro del juego. Los dos deportes son primos cercanos y los puentes entre ellos son numerosos.
Dos estilos de lucha frente al judo
La lucha olímpica tiene dos estilos, regulados a nivel internacional por United World Wrestling. Muchos países conservan además luchas tradicionales propias, como la lucha leonesa o la lucha canaria en España.
En lucha libre se permite atacar las piernas, agarrar por debajo de la cintura y usar las piernas para derribar. Es el estilo más parecido a un «judo sin chaqueta y con las piernas».
En la grecorromana, el reglamento prohíbe cualquier agarre por debajo de la cintura y cualquier acción de pierna. Todo se juega con el tren superior: cinturas, volteos por el brazo, suplex espectaculares. Curiosamente, es la que más se parece al judo moderno, que también prohibió los agarres directos a las piernas.
El judo sigue las reglas de la IJF en competición internacional, y cada federación nacional las aplica en su país. Para el detalle de las puntuaciones, consulta las reglas del judo.
Las diferencias de reglas que lo cambian todo
| Judo | Lucha libre | Lucha grecorromana | |
|---|---|---|---|
| Uniforme | Judogi y cinturón | Maillot | Maillot |
| Agarre de piernas | Penalizado | Permitido | Prohibido |
| Victoria antes del tiempo | Ippon | Tocado o superioridad técnica | Tocado o superioridad técnica |
| Luxaciones y estrangulaciones | Sí (codo, estrangulaciones) | No | No |
| Salida del área | Penalización si es voluntaria | Punto para el rival | Punto para el rival |
Ippon contra tocado
En judo, una proyección limpia de espaldas y con control da ippon y termina el combate de golpe. En lucha, una gran proyección da muchos puntos pero no siempre acaba el combate. La victoria inmediata se llama tocado: mantener los dos hombros del rival contra el tapiz. También se gana por superioridad técnica, con una diferencia de puntos fijada por el reglamento.
La consecuencia práctica es clara. Un judoca que proyecta suele relajarse tras el impacto, porque el árbitro detiene la acción. Un luchador sigue a su rival al suelo para impedir que se dé la vuelta. Es un reflejo que debería copiar mucha más gente en el judo.
El suelo
En el suelo, el judoca tiene poco tiempo. Si no pasa nada, el árbitro levanta a los dos. Busca una inmovilización, una luxación de codo o una estrangulación. El luchador no tiene ni luxaciones ni estrangulaciones. Busca voltear al rival para exponer su espalda al tapiz, y la defensa consiste en quedarse boca abajo o apoyado en manos y rodillas.
Un judoca que se cierra en tortuga ante un luchador descubrirá enseguida volteos que nunca ha visto. El luchador, por su parte, aprende que en judo la tortuga aguanta menos cuando el otro puede meter un brazo bajo la barbilla.
El agarre
Es la mayor diferencia y la más subestimada. En judo, el kumikata (trabajo de agarre) es una disciplina en sí misma: se pelea por la manga y la solapa antes de pensar en proyectar. En lucha no hay ropa que agarrar. Se controlan muñecas, nuca y brazos por encima o por debajo (overhook, underhook). El contacto es más directo y el sudor lo vuelve todo más resbaladizo.
Lo que la lucha aporta al judoca
Generaciones de campeones de judo procedentes de países con tradición de lucha lo han demostrado: la lucha forja una base muy sólida. Un judoca que hace unos meses de lucha gana:
- una posición de cadera más baja y estable;
- una defensa instintiva contra los ataques a las piernas, útil en sambo, en BJJ y en MMA;
- una resistencia de combate difícil de conseguir de otra forma;
- un puente que salva muchas inmovilizaciones.
Algunas técnicas del judo tienen además un evidente aire de familia con la lucha. Ura-nage se parece a un suplex, sukui-nage a un barrido recogiendo la pierna, y kata-guruma al «fireman's carry» de los luchadores. Estas dos últimas tuvieron que adaptarse cuando la IJF prohibió los agarres directos a las piernas.
Lo que el judo aporta al luchador
El luchador que llega al judo aprende sobre todo el desequilibrio a través del agarre y el momento justo de los barridos. Un de-ashi-barai colocado en el instante exacto en que el rival apoya el pie no tiene equivalente directo en lucha. La chaqueta enseña también a controlar a distancia, con los brazos extendidos, sin meterse en el cuerpo a cuerpo.
También aprende a caer. Los luchadores saben encajar, pero los ukemi del judo les ahorran muchos golpes en el hombro y en el cuello.
Pasar de un deporte al otro
Pasar de uno a otro es más fácil que entre la mayoría de los deportes de combate. La principal trampa para el luchador en judo es la penalización por agarre de piernas, que los árbitros castigan sin dudar. Para el judoca en lucha, es la falta de chaqueta: sus proyecciones de hombro y de cadera necesitan otro agarre, a menudo un volteo por el brazo o una cintura.
El sambo ocupa justo el espacio intermedio: chaqueta corta, agarres de piernas permitidos y llaves de pierna además. Lo presentamos en sambo vs judo.
Nuestro consejo: si haces judo y el club de lucha de tu zona organiza una sesión abierta, ve una vez por semana durante un trimestre. Al principio perderás combates en lucha y después ganarás más en judo. Para comparar con otras disciplinas, el panorama de qué arte marcial elegir da una visión de conjunto.