La montada en BJJ (mount en inglés) es la posición en la que te sientas a horcajadas sobre el abdomen o el pecho de un rival tumbado boca arriba, con las dos rodillas en el tatami. Vale 4 puntos en competición IBJJF y es la mejor plataforma para atacar con llaves de brazo y estrangulaciones. Desde abajo se escapa con dos movimientos básicos: el upa y la salida codo-rodilla.
Los judokas la conocen como tate-shiho-gatame (control a lo largo por las cuatro esquinas). La posición es casi la misma, pero la intención cambia. En judo buscas aguantar 20 segundos para marcar ippon. En BJJ la montada es solo una etapa, y quedarse en ella sin hacer nada casi siempre termina con perderla.
Mantener la montada: el peso en el sitio correcto
No te quedas en la montada apretando fuerte. Te quedas siendo ligero sobre la cadera y pesado sobre el pecho.
- Las rodillas suben, lo más cerca posible de sus axilas. Una montada baja, sentada sobre el abdomen, se voltea con el primer puente.
- Los pies se enganchan bajo sus muslos (montada baja de control) o quedan apoyados con los dedos en el suelo cuando quieres atacar.
- Las manos se apoyan lejos, planas en el tatami por encima de su cabeza, en cuanto empuja. Esa base es tu respuesta al upa.
- La cabeza baja hacia el lado contrario al brazo que quieres aislar.
El de abajo tiene un único objetivo: hacer resbalar tu peso hacia su cadera para poder hacer el puente. Si notas que empuja tus rodillas hacia abajo, vuelve a subir de inmediato con pasos cortos de rodilla.
La montada alta
Sube hasta que tus rodillas queden bajo sus brazos o sobre sus hombros. Ya no puede hacer un buen puente, sus brazos quedan atrapados hacia arriba y el armbar está a tu alcance. Es la variante que conviene trabajar primero con los cinturones blancos que ya mantienen la posición básica.
La S-mount
Una pierna sube cerca de su cabeza y la otra queda doblada contra sus costillas, de modo que tu cuerpo dibuja una S. Es la entrada más fiable a la llave de brazo en cruz. Es inestable si te quedas mucho tiempo, así que úsala como transición.
Atacar desde la montada
Tres ataques cubren la mayoría de las finalizaciones desde arriba:
- La llave de brazo en cruz. Cuando empuja tu pecho con los brazos estirados, te los está ofreciendo. Pasa a S-mount, gira y déjate caer hacia atrás. Es el gesto exacto de juji-gatame (control en cruz).
- La estrangulación con solapas cruzadas. Con kimono, una mano entra profunda en el cuello con el pulgar dentro y la otra llega desde el lado contrario. Baja la cabeza al tatami junto a la suya y abre los codos.
- El arm triangle (brazo-cabeza). Cuando empuja con un solo brazo, llévalo contra su propio cuello con tu cabeza y luego baja hacia un costado para apretar.
La combinación que debes conocer: atacas el cuello, se protege con las dos manos, sus codos se separan y la llave de brazo aparece. Un ataque alimenta al otro.
Salir de la montada: upa y codo-rodilla
Es la parte más útil para un principiante, porque pasarás tus primeros meses debajo de la montada.
El upa (el puente)
Atrapa uno de sus brazos pegándolo a tu cuerpo. Bloquea con tu pie el pie del mismo lado. Después haz un puente fuerte, hacia arriba y en diagonal por encima de tu hombro del lado bloqueado. No puede apoyar la mano ni el pie para frenarse, así que cae. Terminas dentro de su guardia.
Error clásico: hacer el puente recto hacia el techo. El puente va hacia el hombro contrario, con la mirada puesta en el tatami.
La salida codo-rodilla
Coloca el codo contra la cara interna de su rodilla. Gira la cadera de lado y haz un camarón (un pequeño desplazamiento de cadera) para crear espacio. Mete tu rodilla por dentro y recupera la pierna delante. Vuelves a una media guardia o a la guardia completa.
Estas dos salidas se responden entre sí. Si se inclina hacia delante y apoya las manos, upa. Si se endereza para resistir el puente, codo-rodilla. Quien conoce solo una de las dos queda descifrado en dos intentos.
La montada en judo y en BJJ
Un judoka que llega al BJJ suele tener una montada excelente... durante veinte segundos. Lo entrenaron para aguantar. En BJJ ese reflejo lo empuja a tumbarse sobre el rival, que es justo cuando mejor funciona el upa. Al revés pasa algo parecido. El practicante de BJJ que hace judo olvida que el árbitro detiene el suelo a los pocos segundos si no hay progresión, mientras él preparaba con calma su finalización.
Para entender el lugar de la montada en la jerarquía de posiciones, empieza por la guía de jiu-jitsu brasileño y sigue con el artículo sobre el pasaje de guardia, que es el camino más habitual para llegar aquí.
Un ejercicio para el final de la clase
Dos minutos, un compañero en montada y el otro debajo. El de arriba no puede atacar: su único trabajo es quedarse. El de abajo tiene que salir. Se cambian los roles. Después se repite con los ataques permitidos. Hazlo tres sesiones seguidas y notarás que la montada se mantiene con las rodillas y las manos en el suelo, nunca con los brazos apretados alrededor del cuello.