Los ukemi son las caídas del judo: las técnicas para caer sin lesionarse cuando te proyectan. Hay cuatro básicas: hacia atrás, lateral, hacia delante y rodando. Se aprenden desde la primera clase, antes de cualquier proyección, porque un judoka que sabe caer puede entrenar durante años.
Por qué el judo empieza por las caídas
Sin ukemi no hay judo. Todas las proyecciones del judo dan por hecho que un compañero acepta caer una y otra vez. Si tiene miedo a la caída, se pone rígido y se protege con el brazo estirado. Así es como llegan las lesiones.
Caer bien también cambia el combate. Un judoka que cae sin miedo ataca con más libertad y defiende con más calma. Los profesores lo notan en los adultos principiantes: quienes trabajaron sus caídas los primeros meses avanzan más rápido en randori que quienes querían proyectar desde el primer día.
Ushiro-ukemi: la caída hacia atrás
Es la primera. Se parte en cuclillas con los brazos estirados hacia delante. Te sientas lo más cerca posible de los talones y ruedas sobre la espalda con la barbilla pegada al pecho. Los dos brazos golpean el tatami a unos 45 grados del cuerpo, con las palmas planas.
La barbilla recogida es la norma número uno. Sin ella, la nuca choca contra el suelo. Un recurso habitual con los niños es pedirles que sujeten un cinturón entre la barbilla y el pecho durante las primeras sesiones. Si el cinturón cae, la cabeza se ha ido hacia atrás.
Yoko-ukemi: la caída lateral
Es la caída más frecuente en randori, porque la mayoría de las técnicas hacen que uke aterrice de lado. Caes sobre el costado con una pierna ligeramente flexionada, y el brazo del lado de la caída golpea el tatami.
El error típico es cruzar las piernas al llegar al suelo. Los tobillos chocan y la rodilla de arriba se tuerce. Mantén las piernas separadas, con la de arriba por delante de la otra.
Mae-ukemi: la caída hacia delante
Caes hacia delante y recibes el golpe sobre los antebrazos y las palmas, que forman un triángulo delante de la cara. El cuerpo se mantiene firme y la cabeza gira hacia un lado. Esta caída protege de las proyecciones fallidas y de las caídas hacia delante en competición.
A los adultos les suele costar. El reflejo de estirar los brazos está muy arraigado. Empieza de rodillas y no pases a hacerla de pie hasta que los dos antebrazos lleguen juntos al suelo.
Mae-mawari-ukemi: la caída rodando
También llamada zempo-kaiten, es una voltereta en diagonal sobre el hombro y nunca sobre la cabeza. El brazo delantero forma un círculo, la cabeza se recoge hacia el lado contrario y ruedas desde el hombro hasta la cadera opuesta. Terminas golpeando el tatami con el brazo o levantándote directamente.
Es la caída que más sirve fuera del tatami: un resbalón en bici o una caída por la escalera. También prepara para técnicas hacia delante como seoi-nage o uchi-mata.
Una progresión de ejercicios
Un orden clásico con principiantes, niños y adultos:
- Tumbado boca arriba: golpear el tatami con los brazos y la barbilla recogida. Veinte veces.
- Sentado: rodar hacia atrás y golpear. Luego en cuclillas. Luego de pie.
- Caída lateral desde cuclillas, pasando una pierna por delante.
- Caída hacia delante de rodillas y después de pie.
- Volteretas de rodillas, luego caminando y después por encima de un compañero a cuatro patas.
- Caídas sobre una proyección sencilla, con un compañero que sujeta la manga. O-goshi, la gran proyección de cadera, es ideal para esto.
Los pasos 1 a 4 se hacen el primer mes. Los pasos 5 y 6 llegan después, al ritmo de cada uno. Los niños van más rápido porque no le tienen miedo al suelo. Las guías sobre judo para niños y judo para adultos principiantes detallan las primeras sesiones.
Las caídas nunca se dejan
Incluso los cinturones negros repiten caídas en cada calentamiento. Son la mejor protección contra las lesiones en judo, sobre todo de hombro y clavícula cuando alguien intenta frenar la caída con el brazo estirado. Un dolor después de una mala caída tiene que verlo un médico.
Las caídas también se trabajan con cansancio, mediante el nage-komi: series de proyecciones reales sobre una colchoneta gruesa. Nuestro consejo: en cada sesión, dedica cinco minutos a veinte caídas antes del randori y alterna los lados. Casi todos los judokas caen bien hacia un lado y mal hacia el otro, y siempre es el lado malo el que acaba lesionado.
Cuando tus caídas sean sólidas, pasa a las mejores técnicas para principiantes y al programa del gokyo.