Un waza-ari en judo premia una proyección casi perfecta o una inmovilización mantenida entre 10 y 19 segundos. No termina el combate, salvo que sea el segundo: dos waza-ari valen ippon. En el reglamento IJF vigente desde 2025, se sitúa entre el ippon y el yuko, que volvió en ese momento.
Es la puntuación que decide la mayoría de combates de alto nivel. El ippon limpio sigue siendo raro contra rivales que saben caer y girarse en el último instante.
Los criterios del waza-ari en proyección
La definición actual cabe en una frase: uke cae de espaldas de forma incompleta, o de lado con la línea de los hombros inclinada más de 90 grados respecto al tatami. Es decir, ha basculado claramente hacia la espalda sin caer plano sobre ella.
En la práctica, el waza-ari aparece en tres casos típicos:
- uke cae de espaldas, pero a la proyección le falta fuerza o velocidad;
- uke cae en gran parte de espaldas, con un hombro todavía despegado;
- uke rueda de forma continua sobre la parte baja de la espalda o de un hombro al otro.
Lo que separa el waza-ari del ippon es un criterio que falta. Para la lista completa de lo que quiere ver el árbitro, la página sobre el ippon en judo detalla espalda, fuerza, velocidad y control.
Frente al yuko, la diferencia está en el ángulo. Si uke llega de lado con los hombros más o menos perpendiculares al tatami, es yuko. Si pasa de ahí, hacia la espalda, es waza-ari. La diferencia suele jugarse en un instante, y por eso el vídeo sirve tanto.
En el suelo: con 10 segundos basta
El árbitro anuncia osaekomi en cuanto tori inmoviliza a uke de espaldas con una técnica reconocida. El cronómetro arranca. Si uke se libera entre los 10 y los 19 segundos, es waza-ari. Por debajo de 10 segundos, desde 2025, se obtiene yuko a partir de los 5.
Un detalle que cuesta combates: si ya tienes un waza-ari, mantener la inmovilización 10 segundos basta para ganar. El árbitro para el combate en ese momento. No hace falta buscar los 20. Las inmovilizaciones básicas como kesa-gatame (control en bufanda) o yoko-shiho-gatame (control lateral por los cuatro puntos) merecen trabajarse con esa idea.
Tres situaciones típicas de waza-ari
En o-soto-gari (gran siega exterior), el waza-ari clásico llega cuando uke gira al caer y toca primero con el hombro y la parte alta del costado. Tori ha segado fuerte, pero la espalda no llega plana. Media vuelta más y habría sido ippon.
Con seoi-nage, lo que suele faltar es velocidad. Tori carga a uke a la espalda, se para una fracción de segundo y luego termina. Uke cae de espaldas, pero el árbitro ha visto el corte del movimiento.
En el suelo, el caso más frecuente es una inmovilización interrumpida hacia los 12 o 15 segundos, cuando uke consigue meter una pierna. La puntuación se mantiene aunque tori pierda después la posición.
Waza-ari awasete ippon
La expresión significa más o menos «waza-ari reunidos hacen ippon». Cuando un judoka marca su segundo waza-ari, el árbitro anuncia «waza-ari awasete ippon» y el combate termina.
Los dos waza-ari pueden venir de sitios distintos: uno de una proyección y otro de una inmovilización. También pueden llegar en el golden score, aunque ahí el primero ya basta para ganar.
Cómo ha cambiado la regla
El waza-ari existe desde los inicios del judo deportivo, pero su valor ha cambiado varias veces.
| Periodo | Qué cambia para el waza-ari |
|---|---|
| Hasta 2016 | Dos waza-ari = ippon. El yuko existe por debajo. |
| 2017 | Los waza-ari ya no se suman. El yuko desaparece y su valor pasa al waza-ari. |
| 2018 a 2024 | Vuelve la suma: dos waza-ari = ippon. Solo dos puntuaciones. |
| Desde 2025 | El yuko vuelve por debajo del waza-ari. El waza-ari se redefine como algo más que una caída de lado. |
El año 2017 dejó un recuerdo especial. Sin suma, un judoka podía marcar tres waza-ari y no ganar antes del final del tiempo. La IJF lo corrigió al año siguiente. Para la historia de las puntuaciones suprimidas, mira el artículo sobre el yuko y el koka.
Último cambio: en enero de 2026, la IJF precisó la frontera entre waza-ari y yuko, sobre todo para las caídas sobre un glúteo o sobre la parte alta de la espalda, que dan yuko. El reglamento completo sigue siendo la referencia en caso de duda.
Lo que cambia el waza-ari en la táctica
Un waza-ari de ventaja transforma el combate. Quien va por delante puede gestionar, pero se expone a shidos por pasividad si deja de atacar. El reglamento no le protege: tres shidos siguen siendo una derrota, sea cual sea el marcador. Las faltas que hay que evitar en esa situación están en la página sobre el shido.
Quien va por detrás tiene que arriesgar. Ahí se ven sacrificios a la desesperada o ataques en el suelo a la mínima ocasión. Muchos combates cambian en los últimos treinta segundos por una inmovilización de 10 segundos que nadie esperaba.
Para el marco general, vuelve a nuestra guía de reglas del judo.
El consejo del árbitro
Si marcas a menudo waza-ari pero nunca llegas al ippon, mira tus vídeos a cámara lenta. Nueve de cada diez veces, la mano que tira suelta demasiado pronto y uke tiene tiempo de girar el hombro. Una segunda comprobación: busca la continuación en el suelo después de cada waza-ari. Un judoka que encadena siempre con una inmovilización convierte muchos waza-ari en victorias, porque el rival sigue desorganizado por la caída.